Blog de Alfredo20032

Comentarios, desde la izquierda, de la actualidad política y social, con referencias esporádicas a otros temas más o menos relacionados.




Mostrando entradas con la etiqueta Italia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Italia. Mostrar todas las entradas

02 octubre 2013

Empiezan a caer los caciques


Hoy, después de más de diez años de instrucción, empieza el juicio contra el gran cacique de Castellón, Carlos Fabra, eterno presidente de su diputación, gran hacedor de favores de todo tipo, y asiduo acertante de la lotería con fines de blanqueo, además de impulsor de un aeropuerto, que todavía no ha tenido un solo vuelo.

Para instruir el sumario han hecho falta nueve jueces y cuatro fiscales, pues este personaje ha hecho siempre todo lo posible para promover cambios en el juzgado de Nules que retrasaran su procesamiento.
Fabra es uno de los muchos caciques de la Comunidad Valenciana que es, junto con Madrid, uno de los centros más emblemáticos de los chanchullos del Partido Popular.

El procesamiento de Fabra, que hay que esperar acabe en condena, sigue al anterior de Camps, por el caso de los trajes, aunque para el antiguo presidente del gobierno valenciano no será el último. Todavía puede ser procesado y condenado por alguno de los asuntos que tiene pendientes.



En la misma fecha que empieza el juicio de Fabra, se produce la caída del gran cacique de la política europea: Silvio Berlusconi.
Berlusconi ha sido condenado a cuatro años de carcel por el fraude fiscal de Mediaset (Telecinco) uno de los múltiples procesos que tiene abiertos el político italiano. Por peculiaridades de la justicia italiana, ampliamente manipulada por este personaje durante muchos años, esta condena no lleva necesariamente asociada la de inhabilitación de cargo público, aunque existe la posibilidad de que el Senado pueda expulsarle de su escaño y quitarle de una vez la inmunidad parlamentaria.
Al lado de Berlusconi, Carlos Fabra es un principiante. El dirigente de la derecha italiana tiene abiertos procesos por casi todo, desde corrupción de menores e incitación a la prostitución, hasta delitos económicos de todo tipo, y ha hecho toda clase de maniobras políticas para librarse de la condena.
La última operación ha sido poner en riesgo el precario gobierno italiano, fruto de un sistema electoral imposible, que el mismo impulsó para perpetuar su poder, que dificulta enormemente la solución lógica que serían las elecciones anticipadas.
La moción de confianza, presentada por el Primer Ministro italiano Enrico Letta, ha triunfado finalmente y ha contado hasta con los votos del Cavallieri que ha tenido que dar marcha atrás en su boicot, ante las deserciones que había en su propio grupo.

Lamentablemente el M5S, versión italiana del 15M, se ha vuelto a estrellar votando en contra de la moción de confianza, como si la cosa no fuera con ellos.


06 junio 2013

El M5S empieza a perder estrellas



La primera vuelta de las elecciones municipales italianas, celebrada los días 26 y 27 de Mayo, ha tenido un resultado muy diferente al de las generales celebradas tan solo unas semanas antes. Si los medios de comunicación dieron una amplia cobertura a las elecciones generales magnificando el buen resultado del Movimiento Antipolítica Cinco Estrellas, no han tenido la misma actitud con las municipales, limitándose a contar, casi  como sobre ascuas el alto grado de abstención, es decir magnificando otra vez la antipolítica, y las pérdidas de votos que ha tenido el M5S.
Ciertamente la participación ha sido muy baja, tan solo un 62,4%, casi 15 puntos menos que las municipales anteriores, pero tan relevantes como la abstención son otros dos datos, el hundimiento del M5S y, dato poco difundido, el amplio triunfo de la izquierda encabezada por el PD, a pesar de los agoreros pronósticos de las encuestas que una vez más han patinado. ¿Será incapacidad técnica o intereses políticos de quien las encarga? Cada vez me inclino más por el segundo motivo.
A las elecciones locales estaban convocados los ciudadanos de 563 municipios, de los que 76 tienen más de 15.000 habitantes, incluidos los 16 grandes municipios del país.
Centrándonos en los municipios mayores, los resultados han sido:
  • Municipios en los que se ha elegido alcalde por mayoría absoluta: 21
    • 10 de la izquierda, 5 de la derecha y 4 independientes.
  • Municipios que han pasado a segunda vuelta: 55.
    • La mayoría de ellos con enfrentamientos entre la izquierda y la derecha.
    • El M5S solo tiene un candidato en segunda vuelta.
De los 16 grandes municipios
  • 5 han elegido alcalde por mayoría absoluta, todos de la izquierda.
  • 11 han pasado a segunda vuelta, con enfrentamientos entre los candidatos apoyados por el PD, en primera posición en todos los casos y los de Berlusconi.
El resultado medio obtenido por la izquierda en las grandes ciudades es del 44,4%, mientras que los candidatos de la derecha han obtenido 16 puntos menos, 28,3%.
En consecuencia, salvo alguna excepción, es casi seguro que la inmensa mayoría de los grandes ayuntamientos tengan alcaldes de izquierda, del PD en la mayoría de los casos.
¿Qué consecuencias pueden tener estos resultados?
En Italia, además de que muchas ciudades, incluyendo las más importantes, tendrán gobiernos progresistas, el resultado puede contribuir a disminuir la autoridad de B. Grillo sobre el M5S y, dada su heterogénea composición, provocar una reflexión que permita al movimiento, o a una parte significativa de él, girar hacia posiciones de apoyo al PD y permita romper la actual coalición PD-PDL, formada en un momento de urgencia, por un modelo mucho más progresista, expulsando de paso a Berlusconi de la política italiana.
En España, si somos capaces de escarmentar en cabeza ajena, también podría tener influencia este resultado. El Movimiento 15M, nuestra particular versión de M5S, se está planteando participar directamente en las elecciones y ya han hecho algunos movimientos en ese sentido:
  • Se ha formado el Partido X, democracia y punto, una ocurrencia formalista como tuve ocasión de comentar.
  • Un sector de Democracia Real Ya (A-DRY), uno de los apoyos intelectuales del 15M, ha manifestado su intención de constituirse en partido político y ya han contactado con el M5S.
  • Otro sector de DRY acusa a los primeros, con un amplio dossier de acusaciones de estar trufados por otras organizaciones, algunas de ellas incluso de extrema derecha.
  • Otros grupos mas o menos ligados al 15M como EnRed, Confluencia o Asamblea Ciudadana también están haciendo planteamientos similares.
  • El Foro Ciudadano de Julio Anguita, en confluencia con Jorge Vestringe y algún otro viejo rockero también se mueven en esta línea.
  • Y, finalmente, algunas otras organizaciones como IU, EQUO, o IA, se están comportando como pescadores en rio revuelto y pretenden llegar a converger con el 15M para intentar formar coaliciones electorales para las próximas elecciones europeas.
Todas estas iniciativas pueden concluir de varias maneras, la primera, la más probable, es que se queden en nada si las diferencias, especialmente las derivadas de la confección de las listas, son finalmente insalvables.
La segunda opción es que se llegue a un acuerdo que puede tener dos estructuras básicas posibles, una de tipo “magma amorfo” como el M5S, si las tendencias asamblearias del 15M se imponen sobre las más organizadas de las otras organizaciones u otra más estructurada si los que dominan finalmente son los partidos.
Si la opción final es una organización medianamente estructurada podría convertirse en un factor positivo pues llevaría a la política a unos sectores que ahora están fuera.
Pero si finalmente se forma un M5S a la española, los resultados pueden ser similares a los italianos.
La presentación a unas elecciones europeas tiene una ventaja importante: en ellas no se decide quién gobernará en Europa

29 abril 2013

El Laberinto Italiano

Han pasado dos meses desde la celebración de las elecciones italianas, que dieron un triunfo por escaso margen al PD encabezado por P.L. Bersani.

En este período han sucedido diversos acontecimientos políticos hasta que, finalmente, se ha constituido un gobierno de coalición de amplio espectro encabezado por  Enrico Letta del Partido Democrático.

El primer acto, elección de los presidentes de las cámaras acabó con buenas perspectivas para la izquierda, pues algunos representantes del Movimiento cinco estrellas, acabaron rompiendo la disciplina de voto y apoyando a los candidatos del PD, para evitar el triunfo de los candidatos de Berlusconi.

El segundo acto, elección del primer ministro, no pudo culminarse con el mismo éxito porque el líder del PD, P.L.Bersani, coherente con sus ideas, no quiso saber nada del ofrecimiento que le hizo Berlusconi, sospechando que estaba envenenado y no encontró suficientes  apoyos en el Movimiento 5 estrellas (M5S), para su elección como presidente del gobierno.

En estas condiciones parecía cada vez más claro que era casi inevitable la convocatoria de nuevas elecciones generales, lo que no era posible con un presidente de la República en el último período de su mandato. Se decidió entonces adelantar la elección del presidente, que según la constitución italiana. se realiza por un  cuerpo electoral de 1.007 miembros, formado por diputados, senadores y un grupo de delegados de las regiones.

Dada la actitud de bloqueo permanente del M5S, Bersani tuvo que intentar  un pacto con Berlusconi, pues la figura del presidente, aunque fundamental para la estabilidad del país, es mucho menos crítica que la del primer ministro. El PD no aceptó el pacto y el candidato de consenso (Marini) no pudo ser elegido.

El segundo candidato propuesto para la presidencia fue Romano Prodi, miembro también del PD y no del gusto de Berlusconi. Para garantizar su elección, Bersani lo sometió a la aprobación de los electos del PD. La candidatura de Prodi fue aceptada, y era suficiente con la mayoría absoluta, pues era la tercera votación y al PD le faltaban solamente ocho votos para ella. No obstante, en un acto de clara indisciplina, un centenar de representantes de la izquierda rompieron la unidad y se negaron a  apoyar a Prodi, votando al candidato del M5S.

En estas condiciones y ante la falta de apoyo en sus propias filas, Bersani se vio obligado a desistir de su candidatura a primer ministro.

Para cubrir el puesto de presidente de la República, y salir del atasco institucional, hubo que pedir al anciano presidente Napolitano de 87 años, que se presentará a la reelección, lo que finalmente tuvo el apoyo de todos excepto del inevitable M5S que sigue yendo a lo suyo, sin que nadie pueda explicar a estas alturas que es lo que pretenden.

Todo este culebrón ha desembocado ya, como única solución posible en un gobierno de coalición  de todo el arco parlamentario, con el inevitable M5S votando en contra y planteando no se sabe qué.

 ¿Quién ha ganado finalmente estas elecciones en Italia?

A primera vista puede considerarse que ha habido un cierto empate entre las cuatro opciones que concurrieron a ellas, pues cada una ha conseguido parcialmente alguno de sus objetivos. Aunque, para ver los resultados reales en la sociedad italiana, habrá que esperar al menos algunos meses.

Algunos elementos significativos son los siguientes:
  • El Polo de la Libertad de Berlusconi, ha logrado mantener el tipo participando en el gobierno de coalición, gracias al fuerte apoyo popular que ha tenido a pesar de sus actuaciones pasadas.
  • El Partido Democrático vuelve a presidir un gobierno. Aunque tuvo un triunfo electoral menor que el que esperaba debido en parte a las perversiones de la ley electoral que en su momento diseñó Berlusconi.
  • El M5S mantiene su virginidad política por el procedimiento de negarse a cualquier tipo de acuerdo
  • La "lista Monti", que obtuvo un resultado electoral muy malo, ha conseguido una participación en el gobierno muy superior a su fuerza.
  • Italia finalmente tiene un gobierno que tiene que tener la suficiente estabilidad para abordar, en primera instancia, sus problemas internos como la promulgación de una ley electoral que no sea una trampa que impida la gobernabilidad.
Por otro lado, sería deseable que el nuevo gobierno tuviera una participación más activa en Europa, ya que es necesario que Italia juegue el papel que le corresponde como país mediterráneo y contribuya a  proponer y apoyar  políticas europeas que acaben de una vez con el "austericidio" económico  que se está imponiendo desde Alemania.

Otras consecuencias que podrían derivarse de la nueva situación serían que la lista Monti utilizase la influencia alcanzada para aumentar su peso en la derecha italiana, que ahora está totalmente dominada por Berlusconi. La desaparición de Berlusconi de la vida política sería un alivio para Italia y para toda Europa.

El M5S ha demostrado hasta ahora una esterilidad política absoluta. Siendo optimista cabría admitir la posibilidad de que una parte, al menos, de este colectivo tomase conciencia de la realidad política y evolucionase hacia una actitud más positiva, poniendo en valor los millones de votos obtenidos.

Una última reflexión, Bersani, candidato de la izquierda a las elecciones, fue elegido en primarias abiertas, lo que no fue impedimento para que sus compañeros del PD, propiciaran su caída cuando votaron en  contra de Prodi en la elección para presidente de la República.

Las primarias no son, como algunos compañeros parecen querer hacer ver en España, el ungüento amarillo que todo lo cura. En los partidos, hace falta, además, disciplina y dejar aparcadas las  rencillas internas. Si no se hubiera provocado la caída de Bersani, cabría la posibilidad de que el gobierno italiano fuera hoy progresista.

El gobierno de concentración no solo ha sido provocado por las maniobras y argucias de Berlusconi y la irresponsabilidad genética del M5S, también por la incoherencia y falta de unidad del PD.

27 febrero 2013

Italia 2013



Los resultados  electorales son, entre otras cosas, un reflejo de la situación política y social del país donde se convoca a las urnas. Las elecciones italianas, recientemente celebradas, no tienen por qué ser una excepción.

Los cuatro partidos y coaliciones que se han presentado a ellas tienen unos rasgos muy  peculiares, que responden a las características políticas  de la segunda década del siglo XXI y que podrían trasladarse con cierta facilidad a  otros países europeos como España.

El Partido Democrático (PD), vencedor por escaso margen de las elecciones, es un partido de izquierda progresista clásica, sólido y honesto que hunde sus raíces en el antiguo PCI. Es en definitiva un partido serio y responsable.

El Polo de la Libertad (PDL)  de Berlusconi es un partido de derechas liberal, que está dirigido por un personaje impresentable, acusado de múltiples delitos económicos y  sexuales, que se ha refugiado en su condición de aforado para eludir los juicios y que ha legislado mucho en beneficio propio. Fue apartado del poder en la legislatura anterior por presiones de la Unión Europea y parecía que había llegado a su final político. Sin embargo ha resucitado con fuerza y ha obtenido prácticamente un empate en votos  que va a dificultar mucho la formación de un gobierno estable por su peso en el senado.

El Movimiento cinco estrellas (M5S) tiene unas características similares de alguna manera a nuestro 15M, aunque con alguna experiencia política mayor pues ya se ha presentado con un cierto éxito a algunas elecciones regionales en 2010 y 2012 y municipales en 2012. Se trata por tanto de un movimiento asambleario de protesta  y un tanto anarcoide que refleja el hartazgo y la indignación  de una buena parte de la sociedad italiana, especialmente los jóvenes.

Por último tenemos la lista Monti, formada por pequeños partidos de centro derecha que apoyan al presidente impuesto por Alemania y la Comisión Europea, que no se presenta formalmente pues prefirió mantener su escaño de  senador vitalicio. El hecho de ser un candidato que no da la cara y que pretende ganar desde la grada, sin bajar al campo, no es un buen planteamiento que recordaba cuando se presentó a la antigua operación Roca  de la España de los ochenta. Pero, seguramente lo que le ha  costado más caro, es haber sido un candidato impuesto por la Comisión Europea que ha llegado a ser primer ministro sin que nadie en Italia lo eligiera.

Tenemos, por tanto un partido de izquierdas, votado por los electores progresistas, un movimiento tipo asambleario también de carácter progresista, apoyado por electores que han dejado de creer en la sociedad democrática tradicional y buscan otras vías y dos partidos de derechas, apoyados por los votantes conservadores y moderados.

Los partidos progresistas han alcanzado el 54,4% de los votos emitidos mientras que la derecha ha llegado solo al 41,2 %, 13 puntos porcentuales de diferencia.

En estas condiciones debería formarse, sin mayor dificultad, un gobierno progresista pues existe mayoría suficiente en ambas cámaras.

¿Que razones hay para  no hacerlo?

El M5S ha manifestado reiteradamente que no está dispuesto a pactar con nadie. Su carácter asambleario y utópico parece que es, en principio, incompatible con cualquier pacto.

Sin embargo este tipo de movimientos asamblearios y reivindicativos están acostumbrados a predicar en las calles poniendo de manifiesto en muchas ocasiones problemas reales, pero son incapaces la mayoría de ellas  de proponer soluciones viables que se puedan aplicar.

Como se dice en ingeniería el papel lo aguanta todo pero luego las cosas tienen que funcionar, del mismo modo, las soluciones que se plantean desde la calle difícilmente tienen la oportunidad de ser contrastadas con la realidad. Después del brillante resultado obtenido en las elecciones por el M5S, será el momento de comprobar  la viabilidad de sus planteamientos.

Si la lista de Monti hubiera obtenido un respaldo algo mayor, el PD podría haber encontrado en ella los apoyos que necesitaba en el Senado y el M5S podría haberse dedicado a pontificar desde el parlamento mientras la realidad se le colaba por las costuras. En definitiva podrían haber tenido un "training on the job" eficiente desde la primera fila, que les hubiera facilitado su maduración política. Al no ser así tendrán que enfrentarse directamente con la realidad política, o resignarse a mantener su utopía sin aportar nada positivo mientras Italia se sigue hundiendo.

La segunda pregunta de estas elecciones es ¿Por qué Berlusconi ha obtenido casi un empate electoral después de las barbaridades políticas y personales que ha protagonizado en los últimos años?

Si se considera que la lista Monti fue impuesta por instituciones no italianas, y favorece los intereses de Alemania, a la derecha solo le queda una opción para votar, por impresentable que sea, Berlusconi. Esa es la única razón posible, además de su enorme  influencia mediática, para que una lista de esas características haya obtenido un resultado tan alto. El batacazo de Monti no ha dejado otra opción a la derecha.

Siendo optimista, a medio plazo hay que esperar un gobierno progresista en Italia, que junto con  Hollande en  Francia, equilibre el poder de Merkel y  facilite la salida de Europa de la crisis

02 enero 2013

Monti: Operacion Roca a la italiana



En las elecciones generales de 1986, cuatro años después del primer triunfo del PSOE liderado por Felipe González, la banca y la derecha, ante el hundimiento de UCD y las pocas posibilidades que le otorgaban a la Alianza Popular que entonces dirigía D. Manuel Fraga, urdieron lo que se llamó "operación Roca" con el objetivo de impedir un segundo triunfo socialista.
El director ejecutivo de la operación fue el diputado de CiU Miguel Roca, acompañado como Secretario General del "ser superior", Florentino Pérez. Tan insignes personajes crearon el Partido Reformista Democrático para lo que se apoyaron en otros "grandes" partidos democráticos preexistentes, de gran solera, como el Partido Demócrata Liberal que dirigía Antonio Garrigues, relevante miembro de la Comisión Trilateral, que luego solo duró un suspiro y partidos regionales como el “potente” Partido Riojano Progresista o el grupo Unión Mallorquina, recientemente anegado por la corrupción de sus dirigentes.
Tan potente formación, apoyada por 4.000 millones de pesetas de la época, bastante más de lo que gastaron el PSOE y AP juntos, encabezada públicamente por el "ser superior" pues el máximo responsable, Miguel Roca, permaneció escondido en CiU, alcanzó un estrepitoso fracaso sin conseguir ningún escaño en el parlamento. Sus resultados, en toda España, no llegaron a los 200.000 votos, menos del 1% de los votantes
La "operación Monti", parece tener cierto parecido con la antigua operación Roca de hace 27 años:
Un líder nacional que ha alcanzado cierto nivel de prestigio político, más en la Unión Europea que en Italia, presenta una alternativa política en una época de crisis, sin presentarse como candidato, escondiéndose en su condición de senador vitalicio.
Los paralelismos son claros, el objetivo es evitar un triunfo de la izquierda, del Partido Democrático de Bersani, que, a priori, tiene todas las posibilidades de alzarse con el triunfo.
Los mimbres para hacer el cesto son también parecidos, un conjunto de partidillos de centro derecha con escasa presencia en la vida política italiana, que aprovechan la ocasión para intentar sacar la cabeza.
Otro paralelismo con la situación española del 86 lo da el desprestigio político en que ha caído la derecha italiana después de años dirigida por un personaje tan pintoresco y falto de honestidad personal y política como Silvio Berlusconi.
El tercer parallelismo está en los apoyos que incluyen, además de los que pueda tener en Italia, los del Vaticano, aunque Monti sea laico y los de la derecha europea, singularmente la CDU alemana de la canciller Ángela Merkel, que quiere mantenerlo a toda costa como presidente del gobierno de Italia.
Una ventaja que tiene Monti sobre Roca es que ha sido presidente del gobierno, mientras que Roca era solo un portavoz parlamentario, más o menos brillante, que representaba un sector periférico, el catalanismo, que no tiene fácil el acceso al gobierno de España.
Aunque Italia no es España y no tiene porque tener los mismos comportamientos, de hecho Berlusconi ha ganado varias veces las elecciones de forma incomprensible para nosotros, el precedente de la operación Roca puede ser un indicador de lo que le pase al professore.
Esperemos que en Italia haya sonado la hora de la izquierda y el PD de Bersani triunfe y sea capaz de formar un gobierno progresista en beneficio de Italia y, de paso, de toda la Unión Europea, equilibrando las fuerzas progresistas en Europa, que la operación Monti sea un bluf y que Berlusconi se hunda definitivamente.
.